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Cuando se vive con la enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson afecta el control y la coordinación muscular. Por lo general, esto provoca que los movimientos se hagan más lentos y menos automáticos. Quizá comience a caminar con pasos cortos, arrastrando los pies, y tienda a inclinarse hacia adelante. También es posible que en ocasiones se sienta agarrotado y no pueda moverse, como si los pies estuvieran pegados en el suelo. Los siguientes consejos pueden ayudarle con algunos movimientos comunes. Si es necesario, su médico también podría aconsejarle usar un bastón o andador. Retire las alfombras pequeñas y acomode el desorden para reducir el riesgo de caerse.

Para levantarse de la cama

  • Colóquese de costado con las rodillas flexionadas.

  • Baje los pies del borde de la cama, ayudándose con los brazos para incorporarse.

  • Siéntese en el borde de la cama con los pies sobre el suelo y las rodillas separadas.

  • Impúlsese apoyando las manos sobre la cama y mézase hacia adelante para ponerse de pie.

  • Manténgase parado durante, al menos, 1 minuto antes de intentar dar el primer paso. Si se siente mareado o aturdido, siéntese de nuevo sobre la cama.

Mujer apoyada sobre su lateral en la cama, preparándose para ponerse de pie.

Caminar y voltearse

  • Levante las piernas a la altura de la rodilla y dé pasos altos y largos. Apoye primero el talón en cada paso. Balancee los brazos como si estuviera caminando al compás de una marcha.

  • Imagínese que está caminando por encima de una serie de líneas en el suelo. Este ejercicio puede resultarle especialmente útil para superar un episodio de agarrotamiento.

  • Para voltearse, camine formando un semicírculo en lugar de tratar de detenerse y girar en el lugar.

Ponerse de pie y sentarse

  • Para ponerse de pie, arrime las caderas hasta el borde del asiento. Mantenga los pies apoyados sobre el piso y las rodillas separadas.

  • Ponga las manos sobre los apoyabrazos.

  • Inclínese hacia adelante mientras se impulsa sobre los apoyabrazos para ponerse de pie. Tal vez le sirva de ayuda mecerse unas cuantas veces en vaivén para tomar impulso.

  • Para sentarse, retroceda hacia la silla y colóquese lo más cerca posible de la misma.

  • Inclínese hacia delante y doble las rodillas.

  • Agárrese de los apoyabrazos mientras desciende lentamente sobre la silla.

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