Información relacionada


Los trastornos del cuello      

Si usted tiene dolor de cuello, no es el único: muchas personas tienen dolor de cuello en algún momento de su vida. Ciertos problemas como las malas posturas, algunas lesiones y el desgaste natural del cuerpo pueden ocasionar dolor de cuello. Su proveedor de atención médica colaborará con usted para encontrar el tratamiento más adecuado para su cuello.

Tipos de problemas del cuello

Mujer con una mano sobre la parte posterior de su cuello con mueca de dolor en su rostro.

El dolor y las lesiones en el cuello pueden ser consecuencia de los siguientes problemas:

  • Distensiones y esguinces: Las distensiones (estiramientos o desgarros de los músculos) y los esguinces (estiramientos o desgarros de los ligamentos) pueden ocasionar dolores de cuello. Las distensiones y los esguinces pueden producirse durante un accidente o cuando el cuello se somete a sobreuso por movimientos repetitivos; también pueden provocar la inflamación (hinchazón y dolor) de los músculos y ligamentos.

  • Latigazo cervical y otras lesiones:  Pueden producirse latigazos cervicales cuando un impacto sacude la cabeza de un modo que obliga al cuello a doblarse demasiado hacia adelante (hiperflexión) y luego a retroceder excesivamente (hiperextensión). Estos dos movimientos, al combinarse, pueden causar lesiones dolorosas en distintas partes del cuello, como los músculos, los ligamentos o las articulaciones. La causa más común de los latigazos cervicales son los accidentes de automóvil, aunque también pueden ocurrir durante una caída o una lesión al practicar un deporte.

  • Discos debilitados: Un acto simple como un estornudo o una tos puede causar la protuberancia (hernia) de un disco. Un disco herniado puede ejercer presión sobre el nervio y producir dolor. Con el tiempo, los discos también pueden sufrir degeneración (pérdida de espesor). Los discos aplanados no amortiguan bien las vértebras y pueden causar que éstas se froten entre sí, comprimiendo los nervios y causando dolor.

  • Articulaciones debilitadas:  El envejecimiento y las lesiones pueden producir degeneración gradual de las articulaciones. La degeneración de las articulaciones también puede producir fricción entre las vértebras. Esto puede causar la formación de masas anormales de hueso (llamadas “espolones óseos”) en las vértebras. Los espolones óseos también puede presionar los nervios y provocar dolor.

Síntomas comunes

Si tiene algún problema en el cuello, es posible que tenga uno o más de los siguientes síntomas:

  • Tensión muscular y espasmos: Es posible que no pueda mover el cuello, los brazos o los hombros cómodamente si tiene tensión muscular o rigidez en el cuello. Si sus síntomas no se alivian, es posible que sienta espasmos musculares o masas de tejido contraído (puntos gatillo) en ciertas zonas del cuello y de los hombros.

  • Dolor  El dolor sordo en la cabeza o el cuello, los dolores agudos y la hinchazón del tejido blando en el cuello y los hombros son síntomas comunes. Si tiene presión en los nervios del cuello, es posible que sienta dolor en los brazos o en las manos (dolor referido).

  • Entumecimiento o debilidad: Si los nervios de su cuello están lesionados, es posible que sienta entumecimiento, hormigueo o debilidad en los hombros, los brazos o las manos. Estos síntomas surgen cuando los discos o los espolones óseos comprimen los nervios del cuello.

© 2000-2024 The StayWell Company, LLC. Todos los derechos reservados. Esta información no pretende sustituir la atención médica profesional. Sólo su médico puede diagnosticar y tratar un problema de salud.
Powered by Krames by WebMD Ignite